Un azul infinito y un tramo largo
de carretera que se pierde entre rocas escarpadas
el asfalto se extiende como una espalda
y el pájaro de un solo ojo nos observa
navegamos por el hilo de un tiempo
que cose el mundo con puntadas diminutas
y entonces, pienso:
  abrázame, eres mi nexo con la vida
  y si caigo entre los frunces temerarios de la noche
  acógeme en el fondo que te habita y te recoge;
  quizá la tierra quemada anuncie una pradera
  o las alas del invierno agiten ya el aire de la primavera
dime, cuantos caminos recorremos mientras recorremos el camino
cuando es la luz no sólo luz sino matiz divino de las cosas;
delirios de la razón cuando los hechos parecen secuencia y consecuencia,
si la lógica pervierte el alma y oculta la belleza de las rosas
y el viento no inflama nuestras ansias
o es agua la sangre que golpea en nuestras venas
abrázame
ahora que el asfalto se hace curva
y tengo miedo de caer en el ojal
de esta noche sin estrellas.
Simplemente precioso.
ResponderSuprimir¡Enhorabuena!
Wao... me dejaste mudo con este poema, y no estoy jugando con imagenes, de verdad me dejaste mudo.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Gino.