17/05/2011

sl35 · VI

lazos del tiempo,
enredos de la luz

las manos rompen redes
y la pesca escapa viva,
iridiscente,
al mar de nuevo

siempre aparece,
más pronto que tarde,
la marea que nos mece,
la corriente que nos lleva
allá donde, vivir,
simplemente
se puede,
se desea,
nos sucede lentamente.

10 comentarios.:

  1. y mientras estemos enredados de la luz y nos dejemos mecer por la marea, sin resistencia, se podrá aspirar el oxígeno de la vida, incluyendo la gota de sal.
    ¡Qué preciosidad, Franky, que calmado te siento!.

    Un abrazo.
    (ya continúo flotando después de un tropiezo sin aire).

    ResponderSuprimir
  2. Sí, que razón lleva ChiSpark, se respira calma en tus versos.
    Me encantó el poema.
    un abrazo.
    Gino.

    ResponderSuprimir
  3. ChiS! Me alegra mucho tu visita y saber que vuelves a flote. Seguimos balanceándonos en el proceloso mar...

    ResponderSuprimir
  4. Gino, gracias por tus comentarios. La verdad es que cuando sucede que algo que debe pasar, pasa, la calma nos invade...
    ABrazos!

    ResponderSuprimir
  5. Bellamente mecidos en el mar del tiempo vamos al encuentro de lo que debe suceder...y así sucede...calmada/apasionada/mismamente..."navegar es preciso/vivir..."
    Gracias por tus letras, por tu calma, por todo lo que he recibido de una manera u otra a través tuyo.
    Luis

    ResponderSuprimir
  6. Ains, d. ¿Hablas de abandonarnos al destino? Me cuesta tanto conformarme en los momentos en que las riendas de la vida no las manejamos nosotros...

    Las mareas me hablan de sueños que van y vienen, que quizás cambian, pero que siempre están.

    Me encanta tu nueva numeración. Describe el 1714. Yo te dejo un dulce 1713 aquí.

    Nos vemos. No vuelvo la vista atrás :)

    (¿sobre lo de aquel discursito? veo que todo regresó a su sitio... me alegro infinito, ya lo sabes)

    ResponderSuprimir
  7. Nos sucede lentamente... y así se disfruta más.

    Mi abrazo

    ResponderSuprimir
  8. Querido Luis, nada hay que agradecer porque nada se hizo más que vivir con los ojos abiertos. Busco y encuentro: Pessoa. Letras que llegan como no podía ser de otra forma viniendo de vosotros.
    Un gran abrazo,

    Javier.

    ResponderSuprimir
  9. Milady, nunca abandonarse, quizá emborronarse un poco, pasarse desapercibido, mirarse a otro lado, levemente, con los sentidos atentos en busca del lugar donde parar un rato.

    Ah. El 1713 es el primero de un catálogo imaginario, pero prometo seguir...

    Cuídate. Es una orden.

    J.

    ResponderSuprimir
  10. Rosario, sí, cuanta razón tienes. Cuando la vida sucede rápido su percepción se altera. Hay que reconocer las orillas y dejar los rápidos atrás para disfrutar el paisaje.
    A brazo.

    ResponderSuprimir