en la cuenta atrás de tus párpados
la visión serena de la vida detenida
la arrogancia de los verbos
la sinrazón de los sintagmas
abrázame
es el fin del mundo
abrázame
el mar se abre paso entre las avenidas
abrázame
solos tú y yo y el cielo
abrázame
desnudos sobre el asfalto caliente
cuando la vida ya se ha ido
y sólo quedamos nosotros
como un rescoldo que resiste
como una luz que parpadea
al paso de los sueños que no cesan.
Abrázame ahora que ya es todo o es nada, abrázame, que sólo eso nos queda... y nos queda todo.
ResponderSuprimirUn placer leerte, como siempre.
Gracias por pasar por mi blog y por tus palabras, pero más, gracias por darme la oportunidad de encontrar tu blog, Ya te sigo, eso es un hecho, no siempre se encuentra un lugar donde la poesía te estremece y acá eso pasa, desde el primer verso.
ResponderSuprimirMe quedo.
Un abrazo desde el sur.
Gino.
Parpadeo, y vuelvo a leer.
ResponderSuprimirLo.
Rosario, Gino, Lo: cómo reconfortan vuestras palabras, gracias por estar ahí, por escribir tanto y tan bien. Mi abrazo,
ResponderSuprimirJavier.
Me llena de gozo este poema.
ResponderSuprimirUn abrazo