07/05/2011

sl35 · III

siempre ocurre:
un lugar,
el sentido sexto
de saberlo posible,
la mañana que amanece emborronada
cuando una revelación que nos ronda
se marcha,
sin mostrar definitivamente nada;
siempre ocurre:
una voz que te transporta
al eco de las risas de la gente que nos quiso,
la nutrida esencia de la vida
tras la caricia inesperada,
tras el beso que se arriesga
más allá de la comisura de los labios,
más allá de la mesura de los sabios,
sólo para decir: 'aquí estoy, aquí me tienes';
y al instante ya no existe
y el instante se disuelve
en amaneceres borrosos
que revelan cosas
ininteligibles.

2 comentarios.:

  1. Todo es efímero.Por eso hay que saborear la vida hasta las últimas consecuencias. Hermoso poema.

    Un saludo.

    ResponderSuprimir
  2. Tienes toda la razón del mundo, Jasonia, aunque a veces se nos olvide o el valor juegue al escondite...

    ResponderSuprimir