14/4/2014

Formulando con tinta invisible · [1] · La mirada de una piedra

Lanzas la mirada de una piedra y te contienes.
El arrebato sólo amaga esta vez y no perdura.
Volverás a la jungla entre los árboles,
te mimetizarás con el verdín que los envuelve como una madre perfecta.

Y están las señales en el suelo.
Huellas increíbles que encajan con tus pies.
Será que ya pasaste por aquí y no recuerdas
que avanzabas con el mismo arrebato en dirección contraria.

La fórmula.
La fórmula nunca funciona,
eso lo sabe hasta el más tonto.
Pero todos la escribimos día a día.

Y en eso estabas cuando dije
'las cosas ya no son como antes'
o
'tenemos que hablar' (ya no me acuerdo)
y lanzaste la mirada de una piedra
y comenzamos a reformular todo de nuevo.